Llevar la entrada comprada de algunos lugares, si piensas ir a Italia, es fundamental ya que es uno de los países más visitados del mundo. Todos hemos soñado con visitar el Coliseo o pasear por los canales venecianos al menos una vez en la vida. Es un hito viajero y como tal a veces nos encontramos la desagradable sorpresa de no tener entradas para ese lugar con el que llevamos soñando media vida porque se nos ha pasado comprarla con antelación, o porque simplemente no pensábamos que iba a haber tanta gente.

Hoy, en esta pequeña entrada, quiero advertiros de cuáles son los monumentos a los que debes ir sí o sí preparado con tu entrada desde el lugar de origen o habiéndote hecho con ella en el hotel u otros puntos autorizados.

  • ROMA: está claro que en la capital italiana es fundamental llevar la entrada para dos puntos clave: el Coliseo y los Museos Vaticanos. En el gran monumento de la antigüedad debes llevarla para ahorrarte un buen rato de cola, más de una hora. Además, elegirás el momento del día más conveniente y ten en cuenta que allí hace realmente calor desde la primavera hasta el otoño. Hay billetes combinados con el Foro y el Palatino que pueden resultarte de interés, y además la entrada es gratuita en ocasiones como el primer domingo de cada mes o para los menores de 18 años (todos los días). El acceso a los Museos Vaticanos NO está en la famosa Plaza de San Pedro sino en el Viale Vaticano, una calle a unos cuantos minutos de allí. Además de llevarte la entrada comprada con antelación, quizás puedas elegir una visita nocturna de las que tienen lugar entre el 6 de mayo y el 28 de octubre (excepto en agosto). Yo la última vez que estuve lo hice así y no sólo hacía poco calor (o menos calor), sino que además había bastante menos gente que si hubiera ido por la mañana.

 

Gaviota volando en la Piazza di San Marco en Venecia

Gaviota volando en la Piazza di San Marco en Venecia. Imagen de Hernán Piñera bajo licencia Creative Commons.

  • VENECIA: la ciudad de los canales es una joya para visitar con calma y salir de la Piazza de San Marcos, pero siempre tendrás que entrar, sí o sí, en el Palacio Ducal cuya famosa imagen tenemos todos en mente. Por tanto, aquí también deberás comprarte la entrada antes de ir y de paso podrás elegir con calma si quieres hacer el “itinerario secreto” (percorso segreto) que te recomiendo, y si además añades o no la visita a alguna de las muchas exposiciones temporales que se organizan allí.

 

  • FLORENCIA: la capital toscana es otro lugar imprescindible de Italia y de todo viajero que se precie, y engloba en muy poco espacio gran cantidad de lugares de interés. Entre todos, es casi obligatorio ir preparado con la entrada para el Museo de los Uffizzi, que es pequeño en tamaño pero enorme en cuanto a la ingente colección de obras del Renacimiento que atesora. Si cuando la compres, puedes elegir visitar el Corredor Vasariano, no lo dudes. Se trata de un pasaje “secreto” habilitado para la familia gobernante y que recorre el Ponte Vecchio por arriba, entre el Palazzo Vecchio y el Palazzo Pitti. En él se guarda una colección de retratos interesante.

 

Detalle de una copia de "La última Cena" de un alumno de Leonardo da Vinci.

Detalle de una copia de “La última Cena” de un alumno de Leonardo da Vinci. Imagen de Michele M.F. bajo licencia Creative Commons.

  • MILÁN: si vas a la capital italiana de la moda y quieres visitar la obra magna de Leonardo, “La Última Cena”, tendrás que llevar la entrada o te quedarás con las ganas, ya que está realmente muy solicitada y además sujeta a increíbles medidas de seguridad y conservación, por lo que se limita mucho el número de tickets que se ponen a la venta cada día. Hasta que no salen los visitantes del recinto, no se empiezan a abrir las puertas para los siguientes por lo que el paso no es fluido, hay que esperar fuera aunque lleves tu hora reservada y además, sólo se puede estar un tiempo limitado en el interior.