Si vas a Roma, te darás cuenta de que sus plazas son los espacios urbanos más interesantes y característicos. El recorrido por las plazas romanas te lleva al corazón de la Roma más popular, más artística y más reconocible. Las plazas romanas son más que plazas, son espacios escultórico y arquitectónicos, mezclados en muchas ocasiones con mercadillos, tráfico indeseable y ruidoso y turistas por doquier.

Roma Piazza Popolo

A pesar de sus inconvenientes, el alma romana está presente en sus plazas y hoy quiero hablarte de mis cinco favoritas; cinco plazas que no te puedes perder en toda visita a Roma.

Aquí van:

1. Piazza del Popolo
de ella arranca el característico “tridente” y en ella dos iglesias simétricas, aunque no iguales, marcan el inicio de la vía del Corso.

Un obelisco, colocado aquí por orden del papa Sixto V, se sitúa desde 1589 en el centro de la plaza, aunque ya estaba en Roma desde la conquista de Egipto por el emperador Augusto.

El tráfico no deja de pasar por esta plaza animada muchas veces por convocatorias multitudinarias y llena de vida a todas horas. El café Rosati se sitúa en uno de los lados proporcionando al cliente una vista única sobre este punto cardinal de la Ciudad Eterna. Mientras, en el otro lado, Santa María del Popolo, discreta, disimula ser una de las iglesias más interesantes del lugar (pero eso ya os lo contaré en otra ocasión).

2. Piazza di Spagna: una de las más famosas, atractivas y teatrales plazas de Roma y del mundo. Se sitúa muy cerca de la anterior y es una de las visitas ineludibles de la ciudad. Siempre que voy paso por allí y me siento en los escalones de la magnífica escalinata de Trinitá dei Monti. Los tonos ocres de las casas que la forman son los ocres que tengo asociados con Italia y más concretamente con Roma.

Suele estar llena de turistas y gente que se para a ver el magnífico panorama que conforman la fontana della Barcaccia, la escalinata y arriba, la iglesia.

Su nombre, tan español, deriva de que durante el siglo XVII el embajador español residía aquí y todo el territorio circundante era considerado hispano. La escalinata en época de primavera se adorna de flores (azaleas) y se construyó en el siglo XVII cuando los dueños franceses de la iglesia homónima decidieron unirla con la plaza.

Roma Piazza Rotonda

3. Piazza della Rotonda: tengo el corazón dividido entre esta plaza y la siguiente. No sé cuál me gusta más, aunque sí sé que siempre que voy a Roma tengo que pasar varias veces por ella.

Llena de vida, de trasiego de visitantes, de ruido de restaurantes, de rumor de la magnífica fuente y ,sobre todo y ante todo, presidida por el Panteón (mi monumento favorito en toda la ciudad).

Todo este conjunto, un tanto imprevisto según te vas acercando, ya que nada te hace sospechar que en ese espacio relativamente pequeño se encontrará semejante maravilla, hace de este lugar emblema de la ciudad.

Si vas a Roma, pásate por allí de buena mañana, pero también pásate por la noche o al atardecer. Las visiones serán diferentes y únicas cada vez.

Piazza Navona Roma

4. Piazza Navona: esta plaza puede conmigo, es demasiado. Si la de la Rotonda es, dentro de lo que cabe, bastante recoleta, esta es un desenfreno barroco sobre una base romana (de la Roma Antigua).

Su forma elíptica se debe a la situación de un antiguo circo en este mismo lugar. Aquí se celebraban competiciones de atletismo y tenía una capacidad para más de 30.000 personas. Muchos siglos después se empezaron a levantar palazzi, iglesias y sobre todo las maravillosas fuentes que la han hecho tan famosa y reconocible.

La “Fontana dei Quattro Fiumi” (de los cuatro ríos), del maestro Bernini es la reina indiscutible y se sitúa justo delante de la iglesia de Sant’Agnese (Santa Inés), de su rival Borromini. Es magnífica, monumental, escultórica… caben muchos adjetivos sobre esta maravilla del arte barroco que está al alcance de la mano de cualquiera que pase por allí y se entretenga admirando las representaciones de los grandes ríos del mundo conocido en la época: el Nilo, el Ganges o el río de la Plata.

Piazza Trastevere Roma

5. Piazza de Santa María del Trastevere:

Roma son muchas ciudades en una, son muchas sensaciones en una y es ciudad para descubrir poco a poco y de vez en vez para no saturarse de tanta maravilla. Si cruzas el río Tíber por el Ponte Sisto, te encontrarás en el Trastevere. Otro mundo, otra percepción de la misma ciudad.

Allí, en el centro del barrio está esta plaza. Recoleta, menos monumental que las anteriores y encantadora en muchos aspectos, yo he tenido la suerte de pasearla al atardecer. Y así os recomiendo que hagáis.

Llegar a ella para admirar cómo refleja el sol de poniente en los mosaicos de la Basílica de Santa María es un espectáculo para las almas sensibles. Además, siempre hay mucha animación en los cafés, se come genial en las trattorias y el alma de la Roma más popular estará cerca del viajero que se acerque hasta aquí.